sábado, 20 de junio de 2009

La casa de las bellas durmientes


Se ocupa sobre todo de las mujeres japonesas, las mujeres como ella que se sienten oprimidas, que demandan alguna liberación. Por eso, en proyectos como My Grandmothers les pidió a mujeres jóvenes que se imaginaran en cuarenta años, como ancianas, y en roles diferentes a los que la sociedad japonesa espera para ellas. O muestra a las chicas en sus trabajos de shopping y ascensor, tan si vida como maniquíes. Dice que para liberarse hay que matar a los padres, a la familia, ser independientes por completo de ese lazo, psicológicamente. De ese crimen se tratan los cuentos de hadas de la japonesa Miwa Yanagi.

domingo, 31 de mayo de 2009

La inocencia de la muerte


Angeles en el inodoro, un niño tras el apocalipsis, niñas que miran fetos en frascos mientras pasean por el bosque, y otras que tienen homúnculos en brazos. Chicas mecánicas, enfermeras taxidermistas. Hay algo final en sus imágenes, algo entre las máscaras de gas y la infancia, que habla de un mundo que ha terminado y otro que empieza. O uno que está muriendo pero mantiene algunos habitantes y las últimas cosas. Fred Einaudi vive en San Francisco y su trabajo está acá.

viernes, 29 de mayo de 2009

Mala noche


Es marsellés, pero estudió en Nueva York con Larry Clark y Nan Goldin. Pero su fotografía es más distante que la de sus compañeros, aunque también autobiográfica. Unas malas vacaciones. Noches en el infierno. Cuerpos fantasmales, viejos, cansados, usados. Dicen que no se detiene cuando otros fotógrafos lo harían. Y viaja, recolectando recuerdos nocturnos que son como poluciones, en la frontera entre el delirio y el olvido. Las imágenes de Antoine D'Agata. Aquí su página en Magnum.

viernes, 15 de mayo de 2009

Long Live The New Flesh


Es inglesa, pero tuvo su epifanía artística cuando estudiaba en Estados Unidos y vio a todas esas mujeres enormes, esos cuerpos obesos que eran, justamente, lo que buscaba en su pintura. Una pintura que también es monumental en tamaño, de manera que los detalles resultan brutales. Poco después, a mediados de los '90, se pasó meses observando cirugías plásticas para comprender mejor las líneas del cuerpo, sus claroroscuros, golpes, miserias. Todos los cuerpos le interesan: el ambiguo, el herido, el que se pudre, el deformado, el desolado. Sus influencias: Bacon y Lucien Freund. En 1994, le prestó a los Manic Street Preachers la pintura de tapa del disco The Holy Bible. Ahora mismo, acaban de censurar la portada del nuevo cd, Journal For Plague Lovers, porque a los supermercados ingleses los perturbó la bella pieza que, una vez más, les regaló a sus amigos Jenny Saville.

domingo, 26 de abril de 2009

Capturing The Billinghams




"Mi padre Raymond es un alcohólico crónico, no le gusta salir. Mi madre Elizabeth rara vez bebe, pero fuma mucho. Le gustan las mascotas y las cosas decorativas. Se casaron en 1970 y yo nací poco después. A mi hermano Jason lo pusieron en un orfanato poco después, pero ahora volvió con Liz y Ray. Papá fue una especie de mecánico, pero siempre fue un alcohólico. Sólo que se volvió peor en los últimos años... Originalmente la familia vivía en una casa con terraza, pero se gastaron todos los ahorros y, desesperados, vendimos la casa y nos mudamos a un monobloc donde Ray se sienta y bebe. Esa es la cosa acerca de mi papá, no le interesa nada, sólo se sienta y bebe". Así describía el inglés Richard Billingham su trabajo Ray's A Laugh, donde fotografió a sus padres con una cámara barata y el negativo más barato que pudo conseguir. Dice que nunca se preocupó por la calidad de las fotos. Sólo quería darle un sentido al caos.

jueves, 16 de abril de 2009

Mi mundo privado


Es mejor conocido por su carrera como cineasta (Kids, Ken Park), pero alguna vez fue joven y drogadicto --anfetaminas-- y fotografió a sus amigos y a él mismo con jeringas en los brazos, con aburrimiento de provincias, con la muerte en la sangre. Eran los años '70, y era Tulsa, Oklahoma. Las primeras fotos de Larry Clark.

jueves, 9 de abril de 2009

My Little China Girl


Nació en Beijing en 1981, y dice que su arte --sea fotografía o pintura-- denuncia la opresión. Sobre todo, la opresión que sienten los niños chinos obligados a cumplir las expectativas de sus padres, y del Estado. La opresión que sienten las niñas chinas sólo por serlo. Sus críticos dicen que sólo victimiza a sus objetos, que sus imágenes, algunas muy hermosas, sólo refuerzan la opresión. Él, por supuesto, está en desacuerdo y dice que su trabajo deriva entre las chicas reales y las muñecas, y que se basa en la vulnerabilidad, la tristeza y la distorsión. La angustia según Zhang Peng.